Este lunes 9 de febrero, la Universidad Franz Tamayo volvió a llenarse de energía. Pasillos con estudiantes nuevos, reencuentros, expectativas, nervios y mucha ilusión.
Pero entre todo ese movimiento, hubo un espacio que también latía con propósito:
Y no pasó desapercibido, un punto de encuentro con propósito, desde temprano instalamos nuestro espacio para recibir a los estudiantes.
No era solo un stand informativo, era una invitación a conocer, a participar, a involucrarse. Muchos se acercaban con curiosidad, otros se quedaban a jugar al triqui truque, romper el hielo, reír y compartir.
Porque sí... también creemos que servir puede empezar con una sonrisa.
Si hubo una estrella del día, fue nuestro querido chanchito.
Los nuevos estudiantes se detenían a conocerlo, tomarse fotos y preguntar qué representaba. Y detrás de esa figura simpática, había algo más grande:
Durante la jornada, compartimos con los estudiantes los proyectos que impulsa la Fundación:
Y lo más emocionante no fue solo explicar lo que hacemos, fue ver cómo muchos decidieron dar un paso más.
Para algunos, el 9 de febrero fue solo el inicio de clases, Para otros, fue el inicio de su camino como agentes de cambio, porque la universidad no es solo un espacio académico.
Es un lugar donde decides quién quieres ser y cuando eliges involucrarte, eliges crecer más allá del aula.
Si aún no te acercaste al punto de la Fundación, todavía estás a tiempo.
Cada semestre es una nueva oportunidad para:
Escríbenos para ser parte del cambio, en Fundación Unifranz creemos que el voluntariado no es una actividad extra, es una experiencia que transforma.
Súmate a nuestros proyectos y haz que este semestre no solo sea académico… sino también significativo.